Los mejores fondeaderos de Mallorca: Costa Este. Parte II

Mallorca
FONDEADEROS

La costa este de Mallorca se extiende entre el Cap de Capdepera y el Cap de Ses Salines. En total son unas 40 millas de costa con 7 puertos deportivos con relativa disponibilidad de plazas para embarcaciones en tránsito. Además hay 74 playas y calas, algunas de las cuales son un excelente fondeadero. En el mapa de Maremecum te tengo seleccionados los 49 mejores fondeaderos. Los hay para todos los gustos y esloras. Pero aquí, en este artículo, la segunda parte de "Los mejores fondeaderos de la Costa Este de Mallorca", te voy a recomendar 12 de mis 24 mejores fondeaderos (los otros 12 aquí). Por otra parte, lo que no te puedo negar es que esta costa está bastante expuesta a las brisas y vientos típicos del verano, que son los del segundo cuadrante. Así que los lugares para dormir sin mucho meneo son pocos. Y tienes que conocerlos. Yo te los enseñaré. ¿Vamos allá? Pues comenzamos de norte a sur. En concreto son los mejores fondeaderos entre Portocolomn y el Cap de ses Salines.

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1- Portocolom.

El puerto natural más seguro y protegido de la costa este de Mallorca (y puede que de toda Mallorca) es también el sitio donde menos espacio queda para fondear libremente. Y las razones son estas: Primero porque cada vez se instalan más boyas fijas de pago. Y segundo por la gran cantidad de praderas de posidonia, lo cual apenas deja espacio para fondear a todos aquellos navegantes que necesiten encontrar refugio. Así que la realidad es que justo frente a s'Arenal Gran hay sitio tan solo para media docena como mucho de barcos, que tienen que soltar el ancla en las escasas manchas de arena con buen firme que hay entre las praderas de posidonia. Aquí o en mitad del canal de acceso al puerto, lo cual no se puede ni se debe hacer.

Opino que si lo que se pretende es proteger la posidonia oceánica se debería de liberar más espacio para los transeuntes que no puedan (o quieran) pagar por amarrarse en una boya que, en muchas ocasiones, no ofrece las garantías de seguridad adecuadas.

s'Arenal Gran de Portocolom

S'Arenal Gran de Portocolom. © El Playólogo/Maremecum.

Alternativa: La otra parte disponible dentro del puerto natural de Portocolom se encuentra justo al E del canal balizado de acceso al puerto, donde no hay posidonia pero el firme es muy pobre. Aquí la verdad es que es el mejor sitio si llegas de noche y con poca visibilidad, pues no hay que fijarse demasiado en donde cae el ancla.

Portocolom

Zona al E del canal de acceso al puerto de Portocolom. © El Playólogo/Maremecum.

2- Cala Estreta.

Cala Estreta es el rincón hecho a medida para los pequeños llaüts, lanchas y semirrígidas. Este estrecho brazo de mar que penetra tierra adentro es un auténtico sueño hecho realidad. Si existe el paraíso puede que esta sea la puerta de entrada, así que toma la llave y abre. Pero solo si llegas pronto y con poca eslora. Porque aquí hay muy poco sitio. Eso te lo aseguro. Es cierto que hay fondos de arena, pero también alguna que otra piedra. Así que extrema las precauciones. También es buena idea pensar en tender un cabo a tierra por la popa. Al fondo se suele formar una playita de arena minúscula, pero hay años en que no emerge. Por tierra llegan muy pocos excursionistas. Se está muy tranquilo y a gusto. Es un lugar que suelo frecuentar cuando navego con la semirrígida. Así que lo mismo hasta coincidimos... ¿Ves la semirrígida de la foto? ¡Pues ese soy yo!

Cala Estreta

Cala Estreta. © El Playólogo/Maremecum.

Alternativa: Si llegas y ya no hay sitio igual te gusta esta otra opción. Se trata de Cala Brafi, donde caben apenas un par de barcos de pequeña eslora. Los fondos son de arena, grava y posidonia, así que hay que extremar las precauciones. Se encuentra entre Cala Estreta y la entrada a Portocolom. Es un lugar también muy tranquilo, sin construcciones que afeen el paisaje, donde suele haber aficionados al nudismo que llegan paseando por tierra.

Cala Brafi

Cala Brafi. © El Playólogo/Maremecum.

3- Cala Mitjana.

¡Adoro este lugar! Es la cala de las envidias, el lugar con el que soñamos todos (o casi). ¿Te has fijado en la casa que hay en la playa? ¿No te da envidia? A mi me corroe... ;-)  Ya verás cuando entres y veas tanta belleza. Y lo digo no solo por la cala, sino por las construcciones que amueblan este paraje, que fueron levantadas con suma gracia y buen gusto. La casita junto a la playa que hay al fondo de la cala es una auténtica delicia. Y el muelle donde guardan las lanchas clásicas es otro gustazo para la retina de los que amamos los barcos y la navegación. Los jardines... todo viste la estampa de Cala Mitjana con suma gracia. Ahora bien, que sepas que la cala es estrecha y está muy solicitada, así que hay que madrugar para encontrar sitio. Tender un cabo por popa a tierra podría ser una buena idea para dejar más sitio libre. Aquí tienes que estar preparado mentalmente para ver barcos fondeados demasiado cerca de ti. Paciencia y empatía. Porque es así o nada.

Cala MitjanaCala Mitjana. © El Playólogo/Maremecum.

Alternativa: Tienes a nada de aquí la preciosa Cala sa Nau, donde hay un chiringuito con bastante fama. Además de buen agarre y protección, la cala tiene mucho atractivo. Es más espaciosa que cala Mitjana, pero no tiene tanto encanto. Además, suele estar abarrotada de turistas que llegan en coche fácilmente hasta ella. Justo antes de llegar a la cala viniendo desde el sur hay uno de los spots más famosos en el mundo del psicobloc, la disciplina de escalada que no emplea más seguro que el agua de mar. Acércate a ver si hay algún escalador, porque el espectáculo merece la pena. Si te caes, te caes al agua. Lo cual no le quita riesgo, pues a veces las caídas se producen desde mucha altura.

Cala Sa NauCala sa Nau. © El Playólogo/Maremecum.

4- Cala Mondragó.

Además de un Parque Natural y Reserva Natural por donde da gusto pasear y descubrir sus senderos y restos etnográficos, Cala Mondragó está formado por cuatro calitas preciosas donde pasar los días fondeado y rodeados de cuanta hermosura puedas imaginar. El agua es tan de color turquesa que parece de mentira. Hay fondos de arena y espacio de sobra para varios barcos. Y una cueva donde entrar navegando con el dinghy, por si fuera poco el atractivo natural. Te recomiendo desembarcar y acercarte hasta el Centro de interpretación del parque natural y asesorarte sobre las cuatro excursiones que puedes hacer.

Cala MondragóCala Mondragó. © El Playólogo/Maremecum.

Alternativa: De no encontrar sitio en Cala Mondragó te recomiendo que te acerques a Portopetro, donde es posible pasar la noche al resguardo si consigues una boya. Las boyas son de pago, gestionadas por el R.C.N. Portopetro. Hay una zona donde se puede fondear libremente, pero apenas hay espacio, porque está junto al canal de entrada al puerto natural, hay muy poca arena y mucha posidonia. Las calas (Homes Morts y Caló de sa Torre) están llenas de boyas entre las que está prohibido fondear.

Portopetro

Portopetro. © El Playólogo/Maremecum.

5- Caló des Moro.

El Caló des Moro es una cala famosa internacionalmente, tanto que hay colas para acercarse a verla desde tierra. Y eso que apenas tiene arena donde tumbarse. Hay ocasiones en que tienen que cortar la carretera de acceso porque se llena de turistas deseosos de hacerse la foto de recuerdo. Como fondeadero es cierto que es hermoso. Tiene una curiosa cueva dentro mismo de la propia cala, y otras tres por fuera, entre las cuales hay una en concreto (la de Es Castellets) que es realmente curiosa. Te invito a que cojas el dinghy y te acerques a explorarlas, pero solo si el estado de la mar acompaña. Con una lancha de hasta 5 m de eslora (y si se tiene mucha pericia) se puede entrar navegando dentro de ella. Al otro lado de la cala, por fuera ya del propio fondeadero, se encuentra el pintoresco rinconcito marinero de s'Almunia. La cala, las casitas de pescadores, las rocas esculpidas por la fuerza del mar... todo es precioso (pero solo si no sopla levante). Para bajar hasta allí hay que salvar 110 peldaños, lo cual no evita que se llene de turistas que vienen atraídos por el famoso Caló des Moro. Aquí también se podría fondear, pero solo con pequeña eslora, para pasar el día y si el estado de la mar lo permite, ya que está mucho más desprotegida.

Caló des Moro

Caló des Moro. © El Playólogo/Maremecum.

Alternativa: Hablando de protección, lo que te puede salvar de pasar una noche en vela es Cala Llombards. La tienes a 1,4 M al NE de aquí y es un fondeadero muy bien protegido de todos los vientos y mares menos los de E. Cala Santanyí (mejor protegida del E, pero más expuesta al SE) tampoco es mala opción, aunque prefiero la primera. En ambas los fondos son, en general, de arena y con muy buen agarre, aunque hay zonas próximas con abundantes praderas de posidonia oceánica.

Cala Llombards

Cala Llombards. © El Playólogo/Maremecum.

6- Caló des Màrmols.

Si estás buscando una calita salvaje, donde nada haya construido y donde por llegar no lleguen ni excursionistas, este es tu rincón más apropiado. Se trata de una pequeña calita salvaje, perfecta para embarcaciones de mediano porte, rodeada por luminosos acantilados (no en vano ha sido bautizada como cala Màrmols) y con una playita de arena que es todo un lujo; un lujo para los sentidos. Se fondea sobre arena con alguna zona de rocas, con 3 a 5 m de agua. Ten en cuenta que está bastante desprotegida cuando haya mar del segundo cuadrante.

Caló des Màrmols

Cala Màrmols. © El Playólogo/Maremecum.

Alternativa: Cala Figuereta se encuentra a media milla al NE de cala Màrmols, y es una cala muy poco conocida, ya que no cuenta con playa de arena. Esta alternativa solo es buena para pasar el día mientras el estado de la mar lo permita, ya que está bastante más abierta que cala Màrmols. Tiene unos fondos de arena preciosos y es perfecta para hacer snorkeling.

Cala FigueretaCala Màrmols (izquierda) y Cala Figuereta (derecha). © El Playólogo/Maremecum.